Basada en la novela de Richard Yates del mismo nombre (Revolutionary Road), ahora Sam Mendes – que ya nos había mostrado dramas como Belleza Americana y Camino a la Perdición - nos trae esta historia sobre un matrimonio de los años 50’s formado por Frank Wheeler (Leonardo DiCaprio) y April Wheeler (Kate Winslet), que después de tener dos hijos, se dan cuenta que sus sueños no se hicieron realidad.
Kate Winslet fue nominada al Oscar por su actuación – aunque es una actriz a la que he seguido en varias de sus películas – es un papel muy cómodo, al igual que a DiCaprio la actuación es muy básica, es un melodrama que se podría ver en cualquier novela de las televisoras mexicanas, por lo que actuación no necesita mucho, más que un buen llanto y una actitud devastadora en la que está bien Kate y a Leonardo ya lo habíamos visto así y no llega.
La producción de la película es buena y la fluidez de esta, al principio es lenta ya que las locaciones donde se llevo a cabo son mínimas (una Oficina, la casa donde viven y dos bares). Por esta razón la historia parezca un poco tediosa y lenta – ya se estaba convirtiendo en un sueño para mí -.
La película te lleva a la época que está hablando y le da esta sensación de que es una buena época aunque la historia se trate de lo contrario, de lo que parece ser una pareja feliz pero en el fondo no lo es. Y al final se convierte en un capítulo más de “Casos de la vida Real”, con un mensaje moralista de: ¿Qué prefieres una vida mediocre pero bien o una vida donde hagas tus sueños realidad?
Muy recomendable para llevar a tu mama o para las señoras que le gustan los melodramas.

Yo no pienso llevar a mi mama al cine, mejor que ella me lleve ...
Woooooooosh.
(Tum tum pá)